Lo que no me contaron sobre la lactancia

lactanciaMe pasé meses preparando la llegada de Nico, viviendo intensamente cada una de las fases del embarazo, disfrutando mientras organizaba su ropita y sus cosas y leyendo e informándome sobre el parto respetado, sin embargo poco tiempo dediqué a prepararme para la lactancia. Asumí que con lo que me contaban en las clases de preparación del hospital y con asegurarme un buen agarre desde el primer momento ya lo tenía todo hecho. Así que quiero dedicar este post a esas mamás (en especial mi prima y mi cuñada) que me contaron su experiencia y me hablaron por primera vez de las “crisis de lactancia” o “brotes de crecimiento”.

La forma en la que decidimos alimentar a nuestros hijos (pecho o biberón) no nos hace mejores ni peores madres, lo importante es que lo decidamos con libertad, con toda la información en nuestras manos y escogiendo aquello que mejor se adapte a nuestras circunstancias personales.

Lo que es una auténtica pena es que muchas mujeres deciden no dar el pecho a sus hijos o “fracasan” en el intento debido a una mala información. Esto no es extraño, ya que son muchos los mitos entorno a la lactancia, como por ejemplo que una mujer con pecho pequeño no tendrá leche o que si su madre no pudo darle el pecho ella tampoco podrá; en otras ocasiones les dicen que tienen poca leche al principio o que su leche no alimenta al bebé porque pierde peso antes de salir del hospital (algo que es muy común); o se dan consejos como que hay que dar de comer cada 3 horas y que si el niño no aguanta ese tiempo es porque nuestra leche “no vale” y hay que pasar al biberón, o que debemos cambiar de pecho cada 10 minutos. Todo esto no son más que mitos sin base científica, ya que ni el tamaño del pecho influye en la producción de leche, ni los bebés entienden de horarios, además no conviene cambiar al bebé de pecho cada 10 minutos, sino que hay que esperar a vaciar un pecho antes de ofrecer el otro, porque la leche que obtiene en los primeros minutos tiene menos grasa que la del final de la toma por lo tanto saciaremos su sed pero no le estaremos dando todos los nutrientes que necesita (curiosamente cuando esto ocurre podemos observar que sus caquitas se vuelven más verdosas).

Aparte de romper todos estos mitos gracias a conversaciones con otras mamis y consultas en blogs, libros y grupos de lactancia, para mí la clave para no fracasar con la lactancia ha sido saber lo que eran los “brotes de crecimiento o crisis de lactancia”, conocer sus síntomas y armarme de paciencia para sobrellevarlas. De momento ya he pasado por 3, la de las 3 semanas, las 6 semanas y la de los 3 meses (las fechas son aproximadas).

lactancia_ayuda_familiaA las 3 semanas noté como Nico necesitaba comer mucho más a menudo, con tomas prácticamente cada media hora, esto lo hacen para aumentar la producción de leche y adaptarla a sus necesidades, es realmente agotador, pero por suerte se regula en unos 3 días y todo vuelve a la normalidad. Durante este tiempo es importante mantener la calma, pensar que es temporal, contar con el apoyo de nuestra pareja y familiares y por ultimo ponernos cómodas y disfrutar de ese rato con nuestros hijos, que crecen muy rápido.

A las 6 semanas ocurre lo mismo pero además, debido a que el sabor de la leche está cambiando, el bebé llora y arquea la espalda durante la toma, y esto dura entre 3 días y una semana.

Es lógico que muchas mamás abandonen la lactancia durante una de estas dos crisis, ya que la constante demanda del bebé las hace pensar (o las hacen creer) que es porque su leche ya no es suficiente y se queda con hambre, por lo que no aguanta las famosas 3 horas.

Por último, he pasado la de los 3 meses, que aunque muchos dicen que es la peor de las crisis, porque afecta a la madre y al niño, para mí no ha sido así. A los 3 meses nuestros hijos ya comen más rápido por lo que las tomas se hacen bastante más cortas aunque también más tediosas, ya que con esa edad comienzan a descubrir su entorno y se distraen con mucha facilidad y además nosotras notamos que tenemos el pecho más blando. Con todos estos síntomas, no es de extrañar que algunas mujeres crean que su hijo está comiendo menos porque que ellas tienen menos leche y abandonen la lactancia en este momento.

lactancia_hospitalAparte de esto, hay otras situaciones que pueden complicar la lactancia, como una mastitis, por ejemplo. Afortunadamente por ahora no he pasado por esto así que no puedo hablar de ello, pero recomiendo a todas las mamás y futuras mamás que deseen dar el pecho que si tienen dudas que se informen, para ello os recomiendo en especial la web de “Alba Lactancia Materna”, “Lucia, mi pediatra” y los libros de Carlos González. Además es muy importante no olvidar el papel de la matrona en las primeras horas, no dudéis en preguntarle y pedirle ayuda para aseguraros que el agarre es bueno (así como al pediatra), y olvidaos de chupetes y tetinas en el primer mes para no confundir al niño, pero sobre todo disfrutad de esta etapa y tened muuuucha paciencia.

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